sábado, 18 de mayo de 2013

Objetivo de la mesa


Coloquio de Doctorandos en Historia del Arte 2013

Título de la mesa: El problema del espacio: construcción y configuración a través del arte

Objetivo:

Analizar cómo la problemática del concepto del espacio influye en nuestras diferentes construcciones del mismo y cómo, a su vez, estas construcciones influyen en cómo lo expresamos, instrumentamos y usamos. La mesa buscaría indagar y problematizar tanto las concepciones abstractas del espacio como sus diferentes construcciones y operatividades en el ámbito de lo público, lo privado, lo intangible, lo político y lo artístico.

Las preguntas que se articularían la discusión y el planteamiento de las ponencias serían: ¿cómo definimos el espacio? ¿el espacio es una construcción subjetiva, colectiva o es una entidad independiente? ¿Cómo configuramos los diversos espacios físicos e inmateriales? ¿Qué consecuencias tienen la modificación, transformación, destrucción y uso de los espacios físicos públicos y privados? ¿Qué tipos y con qué finalidades construimos los diferentes tipos de espacios? ¿Es el espacio un punto de encuentro, de conflicto o de creación subjetiva o colectiva? ¿Qué problemáticas específicas atraviesan la configuración de los espacios en relación con el arte?

Fuentes para la historia de dos espacios de exhibición


Nadia Moreno Moya

La ponencia se enfocará a desarrollar algunas hipótesis y argumentos relacionados con la aproximación a un lugar de exhibición como objeto de estudio. En particular, mi proyecto de investigación dedica un apartado al estudio de la sala de exposiciones de la Unión Panamericana en Washington DC durante las década de los años cincuenta y sesenta, años en los que este espacio cumplió un papel destacado en la internacionalización de artistas latinoamericanos, como también en su introducción al mercado estadounidense. Asimismo, dedico otro apartado a la primera sede del Museo de Arte Moderno de Bogotá. 

Una de las problemáticas que he tenido que sortear en el proceso de investigación en torno a estos dos espacios de exhibición ha sido la escasa conservación de registros fotográficos con vistas generales o parciales de las exposiciones que allí se realizaron, con el fin de obtener información significativa sobre las características del lugar, así como de la disposición espacial de las obras. Esta escasez de documentos fotográficos ha servido para indagar en otras fuentes que no son visuales con el ánimo de dimensionar la significación social y estética del espacio de estas salas de exposiciones de la Unión Panamericana y el Museo de Arte Moderno de Bogotá.

No obstante, lo que resulta más interesante de la “ausencia” de este tipo de fotografías es que sugiere que dichas instituciones no otorgaron un papel preponderante a su arquitectura para la significación de lo que allí se exhibía; parece que tampoco constituyeron un ideario en torno a la experiencia espacial para la exhibición de arte moderno, aspecto que sí es notable en instituciones coetáneas como el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Museo Guggenheim o la Bienal de Sao Paulo. La falta de cierto tipo de fuentes fotográficas y la abundancia de otras me ha servido para indagar críticamente en las representaciones de dichos espacios, en las posibles razones que hicieron de su arquitectura un lugar “secundario”, pero también para comprender otros aspectos de la producción espacial de las salas de exposiciones de arte moderno, así como sus representaciones y valoraciones.