Georgina
Cebey
El objetivo del presente trabajo es desarrollar
algunas ideas que ayuden a comprender de
qué manera la ciudad representada en el cine puede considerarse un elemento
productor de significados espaciales. El caso concreto de análisis será la
película “Del brazo y por la calle”, realizada en 1956 por el director Juan
Bustillo Oro. En esta cinta la ciudad de México, un territorio que se muestra
particularmente moderno, trasciende de una función escenográfica para
configurar una dimensión simbólica cuyos efectos son apreciables en las
circunstancias vividas por los personajes principales.
La cinta refleja los grandes temas de la vida moderna en los que la arquitectura está implícita de alguna u otra manera: la metrópolis, el impacto de la modernidad en lo cotidiano, el contraste de la vida rural con la vida urbana, las lógicas de organización espacial y desarrollo urbano de las nuevas ciudades y, en síntesis, los elementos que contribuyan a crear una representación del hombre en la ciudad moderna. A partir de la interpretación y contextualización de las obras arquitectónicas filmadas como ejes de problematización, propongo que el cine, más que una fuente para la historia de la arquitectura, funciona como una edificación discursiva del habitante en la construcción del entorno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.